No, no eres el/la culpable de todos los males que asolan el planeta, pero… si somos responsables de nuestros actos. Con la creciente preocupación por el medioambiente, se han empezado a implementar políticas de responsabilidad social y medioambiental en el ámbito empresarial. Pero, ¿de qué se trata?
Nuestros objetivos, como empresa de fabricación de merchandising ecológico, nos lanza a conseguir que el consumo sea más sostenible y respetuoso, defendiendo las responsabilidades sociales y ambientales. Todo esto puede ser posible comenzando por la primera pieza de la cadena de consumo: la producción.
Llevamos tiempo debatiéndonos entre nuestra conciencia, o valores, y nuestros patrones de consumo. Nuestras necesidades parecen ilimitadas, pero el planeta tiene recursos limitados. Y aquí es donde las empresas entramos en juego para cambiar la situación, consiguiendo una producción y consumo más responsable y sostenible.
Cuando culpamos al consumidor por sus hábitos de consumo, lo que conseguimos es desmotivarle y devolverles a pensamientos de que cualquier tiempo pasado fue mejor.
Si participamos y nos beneficiamos de los sistemas que crean injusticias, nos convertimos en responsables de estas injusticias, pero no culpables de ellas (Young, 2003).
Por eso, desde Bepícara, queremos hablar de responsabilidad frente a culpabilidad; de responsabilidad social y medioambiental de las empresas.